lunes, 18 de noviembre de 2013

Downton Abbey: Balance de la cuarta temporada


La cuarta temporada de Downton Abbey ha llegado a su fin, a falta del especial navideño. Y tras 8 capítulos podemos afirmar que hemos presenciado una de las mejores temporadas de la serie. Las tramas han resultado muy interesantes y bien desarrolladas, y las nuevas incorporaciones han sido muy acertadas. Las puertas de Downton se cierran por un tiempo, y ha llegado el momento de hacer balance.


Lady Mary después de la muerte de Matthew


A la hija mayor de los Grantham no le ha resultado fácil aceptar la muerte de su esposo justo después de dar a luz a su primogénito. Durante la primera parte de la temporada hemos visto como Mary se iba acostumbrando a su nueva vida sin Matthew y convertirse en una administradora más de Downton, junto con Branson y su padre. 

Además, hemos podido ver como el romance vuelve a aparecer tímidamente en su vida, de la mano de dos nuevos pretendientes: Lord Gillingham y Lord Blake.
El personaje de Mary es sin duda uno de los más interesantes de la serie, haciendo gala de un carácter poco convencional, amiga de la ironía y la sorna, pero mostrando su lado más humano cuando la situación lo requiere. Es por ello que resulta especialmente hermosa la relación que mantiene con Anna, y su manera de llevar la noticia de la violación de su doncella.
Sin duda el especial de Navidad tendrá un espacio dedicado a la trama amorosa de lady Mary, ahora que los fans de la serie estamos preparados para verla con alguien que no sea nuestro adorado Matthew.


El embarazo de Edith


Sabemos de sobra que la mediana de los Grantham no tiene suerte en el amor. Después de enamorarse de un granjero y de ser plantada en el altar, parecía haber encontrado la felicidad en Sir Anthony. Sin embargo, un pequeño desliz de una noche y la repentina desaparición de su amado durante su viaje a Alemania hicieron que la vida de lady Edith diera un giro tan inesperado como problemático. Y es que una madre soltera en la Inglaterra de la postguerra no era algo precisamente bien visto, y menos si dicho embarazo se producía antes de haber pasado por la vicaría. 
Después de plantearse la opción del aborto, su tía Rosamund le ofrece una solución al problema: irse a Suiza unos meses con la excusa de mejorar el francés para mantener en secreto el embarazo y dar el bebé en adopción. Por el momento, ella y la Condesa Viuda (grande Maggie Smith) son las únicas que conocen la existencia de esa nueva vida gestándose dentro de la asustada Edith. Veremos si finalmente Sir Anthony reaparece justo a tiempo para evitar que su amada tenga que pasar por el duro trance de entregar a su hijo. Y es que, señoras y señores, Edith se merece un poco de felicidad.


La relación entre Violet Grantham y Isobel Crawley



Si hay dos mujeres que nos hacen esbozar una sonrisa en Downton Abbey estas son la Condesa Viuda y la madre de Matthew. Cada vez que comparten escenas la serie crece y no podemos dejar de sentirnos fascinados por ese amor-odio que caracteriza su relación. Pero es que, además, en esta cuarta temporada hemos podido asistir a un tímido acercamiento entre ambas. Cuando Violet cae enferma víctima de una pequeña bronquitis, es Isobel la que se encarga de cuidarla a pesar de los continuos reproches de la  enferma. Veremos donde va esta nueva “amistad”, aunque los buenos diálogos están asegurados.


El amor imposible de Rose



La sobrina de Violet llegó a Downton la temporada pasada, y lo cierto es que no había despertado demasiado interés entre los seguidores de la serie. Sin embargo, en esta cuarta temporada Rose ha tenido tramas que han conseguido llegar al púbico, lo que le da su pequeño hueco en la serie. Y es que la chica parece ser especialista en atraer a los hombres equivocados, aunque al contrario que lady Edith ella sí goza de reciprocidad en sus conquistas. 
Primero la vimos hacer buenas migas con un sirviente en un baile en el que se hizo pasar por criada, y después la vimos enamorarse perdidamente de un cantante de color. Y es ahí donde Rose transgrede totalmente las normas y amenaza con hacer caer su reputación y la de su familia por los suelos, aunque por lo que podemos entrever esto no supone precisamente un problema para ella. En el último capítulo de la temporada (a la espera del cierre oficial en  Navidad), Jim decide dejarla para protegerla de las malas lenguas. Algo me dice que Rose no se va a conformar con la decisión de su enamorado y que va a luchar contra viento y marea para salvar la relación.


La violación de Ana y la reacción de Bates


La trama trágica de la temporada se la ha llevado la pobre Anna. Y es que a mediados de temporada asistimos a una de las escenas más dramáticas de la serie, cuando Green, el criado de Lord Gillingham, la violó mientras el resto de habitantes de la casa disfrutaban de un concierto de ópera en uno de los salones de Downton. 
Durante varios capítulos Anna ocultó el terrible suceso a su marido, ayudada por la señora Hughtes, que esta temporada ha ejercido de confidente de prácticamente todos los habitantes de downstairs. El miedo de Anna era que si Bates se enteraba de quién la había violado haría una locura, como matarlo, y acabaría ahorcado. Cuando por fin Anna fue capaz de explicar a su esposo lo que había pasado, decidió ocultar la identidad del violador para protegerle, pero Bates no es tonto y finalmente dedujo que Green había sido el culpable. 

En el último episodio la noticia de la muerte por atropello del sirviente de Lord Gillingham llega a Downton y todos nos preguntamos si Bates tiene algo que ver. Seguramente en el especial navideño tengamos alguna pista sobre el verdadero autor del accidente...


Branson sigue adaptándose a la vida en la alta sociedad


Tom Branson también sigue luchando por superar la muerte de Sibyl, pero en su caso también tiene que lidiar con sus continuas dudas acerca de su papel en la vida de Downton. Incapaz de superar del todo el salto de clase después de su matrimonio con la pequeña de los Grantham, ha tenido serias dudas sobre si marcharse a su Irlanda natal con su hija y regresar a un mundo en el que se siente más cómodo.
Sin embargo, en los últimos capítulos hemos conocido a una profesora que parece ser que ha despertado su interés. Ambos comparten pasión por la política y ya hemos visto que Branson, empujado por Isobel, ha vuelto a participar en conferencias políticas y parece estar nuevamente dispuesto a meterse de lleno en el tema. Veremos si entre las dos son capaces de impedir que Branson se vaya de Downton (y de la serie).


Líos amorosos en downstairs



Daisy, Jimmy, Ivy y Alfred han sido los protagonistas de una trama amorosa un tanto cargante pero que ha tenido por fin su conclusión. Desde la temporada pasada sabíamos que Daisy estaba enamorada de Alfred, mientras que este tenía sentimientos por Ivy, a su vez pretendida por Jimmy. Durante varios (demasiados) capítulos vimos como Ivy y Jimmy se acercaban mientras los celos de Alfred provocaban el enfado continuo de una Daisy más huraña que nunca. Cuando Alfred consigue una plaza como cocinero en una escuela muy importante de Londres, Daisy tiene que luchar contra sus sentimientos y aprender a aceptar que no ser correspondida por el primer amor no significa que no puedas desearle lo mejor. Una trama bastante insulsa, pero que ha aportado escenas inolvidables como la conversación entre Miss Patmore y Daisy en el último capítulo, en la que la entrañable cocinera le demuestra lo orgullosa que se siente de su incipiente madurez. 


En definitiva, una temporada en la que algunos personajes como Carson o Thomas han estado algo más ausentes (aunque también han tenido sus pequeñas tramas), pero que ha resultado ser una de las mejores de la serie, lo cual es una gran noticia después de las dudas con las que había empezado con la marcha de personajes tan importantes como lady Sibyl, la criada O'Brien o el inolvidable Matthew. 

Yo espero con ansias el Especial de Navidad. ¡Os espero a todos para comentarlo juntos!

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