jueves, 2 de enero de 2014

Death Comes to Pemberley: análisis de la serie


Aprovechando el parón navideño, estos días hemos visto Death Comes to Pemberley, una serie emitida por la BBC que adapta una novela best-seller de P.D James. Basada en los personajes de Orgullo y Prejuicio, la historia continúa seis años después de que Elizabeth Bennet y Mr. Darcy contrajeran matrimonio. 

El eje central de la serie es un asesinato ocurrido en la víspera del baile anual que organizan los Darcy en su mansión de Pemberley. El sospechoso principal es George Wickham, marido de Lydia, la hermana de Elizabeth y hermano de Darcy, quién no es precisamente bienvenido a la fiesta.  El muerto, su mejor amigo, Danny, quién acompañaba a la pareja a Pemberley a altas horas de la madrugada. 


A partir de ahí, se desencadenan una serie de sucesos relacionados con historias del pasado entremezcladas con los odios y vanidades que se dan lugar en la familia. Wickham se enfrenta a un juicio siendo el único sospechoso y toda la familia Darcy se enfrenta por ello a un escándalo que acabaría con su reputación.  Con el fin de evitarlo, Elizabeth y Darcy intentan descubrir la identidad del verdadero criminal, mientras se enfrentan a una pequeña crisis matrimonial.


Paralelamente, la serie nos cuenta la historia amorosa de la hermana de Darcy, Georgiana, enamorada en secreto de Henry Alveston, un joven abogado amigo de la familia, pero empujada por su hermano a casarse con el primo de ambos, el Coronel Fitzwilliam.

Siendo un producto de la BBC, no había duda de que la serie derrocharía calidad por todos los lados. El guión es ágil y la historia que cuenta, interesante. A lo largo de los tres capítulos que dura la serie consigue mantener la atención y tener cada vez más ganas de conocer la resolución final. La fotografía es impecable, la ambientación perfecta, y los actores, a la altura. 


Matthew Rhys Evans sorprende en su papel de Fitzwilliam Darcy, demostrando junto con The Americans que su papel en Brothers and Sisters le quedaba muy, pero que muy pequeño. 

Sin embargo, la elección de la actriz que interpreta a Elizabeth (la gran Anna Marxwell Martin) ha creado gran controversia entre el público inglés, que esperaban a una protagonista más fiel a la descripción que Austen hacía de ella en la novela: una mujer joven, inteligente, bella y muy elegante. La Elizabeth de Anna Marxwell es la Elizabeth de Austen en todos los aspectos excepto en uno de los más importantes para el público: el aspecto. 


Death Comes to Pemberley es una serie muy recomendable para los amantes de los clásicos de la literatura inglesa, pues tiene todos los elementos que una serie de estas características necesita para cautivar al público. Os dejo con el tráiler por si queréis echar un vistazo:

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