Después de un parón de dos meses, mañana continúa la décima temporada de Anatomía de Grey. Pocas series pueden decir que han llegado a mantenerse en pantalla tantos años. Después de un desgaste quizá lógico después de los primeras temporadas, en los últimos años pudimos apreciar un resurgir del drama médico. Y eso mismo ha pasado en los primeros episodios de esta temporada, un comienzo débil para luego fortalecerse y que Shonda Rhimes nos lleve a la esencia de Grey una vez más.
Analicemos los personajes (alerta spoilers):
Meredith: Durante esta temporada hemos visto una Meredith muy diferente. Hemos asistido a una gran transformación, dejando su oscuridad atrás, para sumergirse en la familia que nunca esperó tener. Esta nueva situación le ha generado un rencor injusto por Cristina, que ha avanzado cómo especialista mucho más que ella, lo cual no puede aceptar porque se considera capaz de ser una supermujer, la madre y cirujana perfecta.
Cristina: Consecuente desde el principio de su carrera ha dejado a un lado totalmente su vida personal para ser la mejor cirujana cardiotorácica del país. Pero ¿dónde está esa atracción demoledora con Owen en la que no podían estar cerca el uno del otro sin acariciarse o besarse apasionadamente? Atrás ha dejado su amistad con Meredith, su amor por Owen, su vida fuera de las paredes del hospital. Cada vez más sola pero realizando su verdadero sueño.
Alex: Por fin ha encontrado su lugar, su hogar junto a Jo, la interna que ha vivido una infancia y adolescencia complicadas como él, que le entiende, le comprende, y le ayuda a dar por zanjada la tormentosa relación con su padre.
Callie: Gracias al magnífico capítulo centrado en ella podemos ver los entresijos que la llevan a actuar de la forma en que lo hace. Paradójicamente necesita volver a "su antes"(a bailar en ropa interior) para seguir adelante.
Arizona: Muy descentrada por su baja autoestima a raíz del accidente y por vivir al lado de alguien tan fuerte como Callie, se ha ido hundiendo en las relaciones sin sentimiento para llenar su vacío.
April: Más fuerte pero nadando entre dos aguas… Matthew la seguridad y estabilidad, lo que siempre había buscado, o Jackson, la locura que la despertó de su letargo, pero que implica un peligro para el que no sabe si está preparada.
Jackson: En una postura muy cómoda con Steph, disimulando, indeciso, hasta que reacciona gracias a nuestro querido Mark Sloan. ¿Demasiado tarde?
Miranda: Proveniente de sus recientes problemas profesionales y a raíz de la llegada de su marido como detonante, desarrolla un comportamiento obsesivo-compulsivo que primero trata de negar, pero que la lleva a una situación límite en la que debe buscar ayuda.
Richard: Evoluciona de forma consecuente desde una debilidad manifiesta y un "dejarse ir" a su carácter fuerte de siempre.
Owen: Muy desdibujado últimamente. Desde que no está con Cristina y sale con una doctora "normal" ha perdido fuelle.
Derek: A la sombra, encargándose de Zola y el bebé para ayudar a Meredith en su carrera. Pero ¿Que pasará cuando no pueda dejar pasar las oportunidades que se le presentan?
Internos: Shane, Jo, Leah Murphy y Stéphanie. Al principio me parecían molestos, me sobraban sus escenas y prefería a los veteranos. Pero poco a poco han ido desarrollándose y volvemos a ver a través de ellos los inicios de Grey, la interinidad y el contraste con los ya "maduros" Meredith, Cristina o Alex.
Nos quedamos con un último capítulo de 2013 muy emocionante y con muchas preguntas en el aire para este año. ¡Veamos con que nos sorprendre Shonda!


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