Lo sabía desde hacía mucho tiempo. Lo había leído en un montón de blogs de series. Me la habían recomendado en numerosas ocasiones. Mira Gilmore Girls. Dale una oportunidad. Es una de esas series que acaban siendo imprescindibles. Y tenían razón. Acabo de empezar la sexta temporada de la serie, y creo que ya ha pasado suficiente tiempo para afirmar que estoy completamente enamorada del personaje de Lorelai Gilmore.
¿Por qué?
Por su sentido del humor, incombustible y rápido, capaz de hacerme soltar una carcajada cuando menos lo espero. Por su manera de interactuar con los habitantes de Stars Hollow, porque no se calla lo que piensa pero nunca hiere los sentimientos de nadie, porque es una madraza y ha conseguido una conexión única con su hija Rory, porque se entrega cuando está enamorada y porque se equivoca mucho y muchas veces.
Lorelai es perfecta siendo imperfecta, torpe y auténtica. No adula, no tiene miedo a mostrar sus sentimientos y no hace las cosas porque sí. Va a las cenas a casa de sus padres y no se comporta como esperan que lo haga, es consecuente con sus palabras y es fiel a sus principios.
Es divertida e infantil, hace y dice tonterías y resulta entrañable cuando está más vulnerable. Me hizo llorar cuando llamó a Luke desconsolada tras su ruptura y me hace sentir muy cercana a ella a pesar de ser un personaje de ficción.
Lorelai Gilmore es una diosa de las series, uno de los mejores personajes femeninos que he visto (entraría directa a mi lista de hace unas semanas) y creo que no voy a poder ver Parenthood del mismo modo a partir de ahora.
Tengo aún por delante dos temporadas para despedirme de las Gilmore Girls. Entonces hablará de la serie en profundidad, pero no podía perder la oportunidad de manifestar mi profundo amor por Lorelai. ¡Os recomiendo que no dejéis escapar la ocasión de conocerla! ;)
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