sábado, 14 de septiembre de 2013

Todos quieren a Alicia


Cuando conocí a Alicia Florrick tenía mis reservas. Al prinicpio, me costó conectar con su carácter, tan distinto al resto de "heroínas" de series de televisión.

Ahora, me encantaría tenerla de amiga.


The Good Wife es, sin duda, una de las mejores series que se emiten en la actualidad. No sólo goza de un plantel de actores que consiguen crear unos personajes creíbles y llenos de personalidad, si no que trata el tema de la abogacía des de un punto de vista diferente a otras series de la misma temática. En The Good Wife no hay moralina, ni lágrima fácil, no hay un exceso de sensiblería y muchas veces los casos se nos presentan inconclusos e incluso nos dejan con mal sabor de boca, pues en el bufete de Lockhart & Gardner se hace demasiadas veces de "abogado del diablo".



Si bien el debate moral/ético está presente en muchos episodios, dejan que seamos nosotros, los espectadores, los que juzguemos sin que tengan que decirnos cuando algo es correcto o no lo es. Los personajes tampoco son perfectos, ni mucho menos, pero en The Good Wife no se intenta redimirles ni hacerles más buenos a medida que avanza la trama, y eso se agradece.


Si algo querría destacar de ésta serie, es precisamente eso, la contención, la sutileza, los diálogos a medias, los cruces de miradas y esa tensión palpable que se respira en el ambiente y de la que los actores nos hacen partícipes no sin cierto pudor. Los personajes resultan muy atractivos sobretodo por qué no se dejan conocer del todo.Y eso engancha. Y mucho. Pues The Good Wife nos demuestra semana tras semana que las la mayoría de las cosas, administradas en pequeñas dosis, suelen disfrutarse más.

Si aún no conoces a Alicia Florrick, deberías ponerte a ello. Y tómate tu tiempo, Alicia no se abre fácilmente.

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