Hace una semana, en la review de Downton Abbey, pedía una trama para Anna separada de la de Bates. Y ya dicen que hay que tener cuidado con lo que se desea...éste capítulo nos ha traído una nueva historia para Anna, y lo cierto es que me ha puesto el corazón en un puño.
Y es que en Downton no hay grandes desgracias, pero cuando las hay son devastadoras. Si la muerte de Sibyl fue todo un trauma para los seguidores de la serie, y el accidente que costó la vida a Matthew un golpe difícil de superar, lo sucedido con Anna en éste episodio no se queda atrás.
La sirvienta más alegre y buenaza de Downton Abbey ha sufrido una terrible vejación: ha sido violada sin que nadie pudiera escuchar sus gritos y socorrerla, sin que sirviera de nada toda la resistencia que opuso. Anna ha sido humillada y mancillada, y el arco argumental que se ha abierto tras tan terrible acontecimiento promete mucha tensión y mucho dolor para todos, y especialmente para Anna y Bates.
Aunque este ha sido sin duda el hecho que ha marcado el capítulo, en Downton se han vestido de fiesta esta semana. Ya nos anunciaron en capítulos anteriores que Cora había organizado un encuentro familiar y entre amigos, en lo que ha sido un auténtico guiño a las etapas de esplendor que vivió la mansión antes de la Gran Guerra.
La llegada de los numerosos invitados nos ha permitido conocer a nuevos personajes que sin duda serán recurrentes a lo largo de la temporada, como Lord Gilligham, interpretado por Tom Cullen, y que por lo que hemos podido ver podría ser el nuevo amor de lady Mary. De momento, es el único que ha conseguido sacarle una sonrisa después de la muerte de Matthew, y se les ha notado bastante química durante las escenas que han compartido.
Además, Mary nos ha regalado una confesión dura y triste a la vez: Matthew la cambió, la hizo más sensible, y si no lo hubiera hecho tal vez ella no estaría sufriendo de esa manera. "No sé si extraño más a Matthew o a lo que yo era antes de conocerle", es una de esas frases que quedaran en nuestra memoria durante mucho tiempo.
Aún así, todavía es pronto para que Mary se embarque en una nueva relación (pronto para ella, aunque también para nosotros), pero de momento la presencia de Lord Gilligham no me resulta molesta e incluso me gusta como presunto nuevo amante de la mayor de los Grandham.
Otra que ha recibido las atenciones de uno de los invitados ha sido Rose, que parece encantada con la presencia de Sir Bullock (interpretado por Andrey Alexander) en Downton. Personalmente espero que el episodio con el sirviente del capítulo anterior no se haya cerrado definitivamente, y tengo que decir que me encantaría ver a Rose debatiéndose por el amor hacia dos hombres de tan distinta clase social.
Tom Branson, por su parte, también ha sufrido bastante en este episodio, dado que la presencia de las amistades de sus suegros le ha devuelto la inseguridad y el recuerdo de sus orígenes ha resonado más que nunca en su cabeza. Si bien es cierto que Lord Grandham le ha asegurado que no tiene nada de lo que avergonzarse, ya que ahora es uno de ellos, Branson ha acabado sucumbiendo al alcohol y a una oportunista Edna, que ha sabido jugar bien sus cartas y ha acabado en la cama con el ex-chófer de la familia Grandham. Tom ha cometido un grave error, y mucho me temo que Edna va a saber jugar sus cartas ahora que tiene algo con lo que extorsionar al irlandés.
Como era de esperar, con la presencia de tantos invitados en la casa los sirvientes han pasado unos días muy atareados. La pobre señora Patmore ha sufrido un ataque de ansiedad en toda regla, y James también ha sido dado de baja por culpa de una torcedura de muñeca, así que Carston ha requerido la ayuda de Moesley para substituirle como lacayo. Por no hablar de la presencia de los sirvientes de los invitados, que han alterado bastante el orden establecido en downstairs.
Precísamente uno de esos forasteros, Green (interpretado por Nigel Harman), es el autor de la violación de Anna. El cochero llevaba todo el capítulo tonteando con ella a pesar de la intimidante presencia de Bates, que siempre está alerta pero que esta vez no ha estado a la altura de las circunstancias. Estoy convencida de que esta no será la última vez que veremos a Green, pues espero que tarde o temprano Anna reaccione y denuncie lo que le ha pasado para que puedan dar con él condenarle.
El evento más destacado del fin de semana en Downton es la presencia de Dame Nellie, una cantante de ópera famosísima y que ha sido invitada para amenizar la velada. Señores y sirvientes se reúnen en una de las salas principales para asistir al concierto, en una de las escenas más escalofriantes que recuerdo en ésta serie. Y es que, mientras arriba, entre todo tipo de lujos, la voz exquisita de Dame Nellie embriaga a los asistentes, en downstairs Anna era brutalmente violada. Sus gritos consiguieron helarme la sangre, no hizo falta que nos mostraran nada más allá de una bofetada para comprender por lo que Anna estaba pasando.
Verla después, hecha un ovillo en la habitación de la señora Hudges, pidiéndole ayuda para asearse y vestirse después de la brutal agresión ha sido una de las escenas más impactantes que nos ha ofrecido Julian Fellowes.
Y es que el juego de contrastes, que es uno de los puntos más destacables de series como Downton Abbey, ha jugado un papel fundamental en el desarrollo de este episodio, que ya se ha convertido en uno de mis favoritos de la serie.
Mientras la historia de Anna ha sido de una dureza implacable, otros personajes, como Edith, siguen viviendo en su particular mundo feliz. Y es que su querido Gregson, haciendo gala de una astucia inusitada en él, ha conseguido meterse a Lord Grandham en el bolsillo. Me ha gustado la manera en la que lo ha conseguido, ganando una partida de póker y consiguiendo así que Robert recuperara el dinero perdido en la partida de la noche anterior. Y es que a Cora (que ya ha dejado claro que es la única de toda la casa que vive en el siglo XX en una de las escenas más divertidas del capítuo) no es para nada amiga de los juegos de apuestas, y no se tomaría nada bien saber que su marido ha apostado y perdido dinero jugando al póker.
Y así llegamos casi al ecuador de la temporada con un montón de preguntas en el aire: ¿Qué pasará con Bates cuando descubra que Anna ha sido violada? ¿Se resentirá su relación después de tan terrible acontecimiento? ¿Será capaz la señora Hudges de guardar el secreto de Anna? ¿Se enamorará de nuevo lady Mary? ¿Conseguirá Branson liberarse de Edna después de haberse acostado con ella? ¿Se enterarán Robert y Cora? ¿Veremos alguna vez a lady Mary en su papel de madre?
Downton está más interesante que nunca y nosotras estaremos aquí para contaros todo lo que pase en los próximos capítulos. ¡Hasta la semana que viene!










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