jueves, 10 de octubre de 2013

Review The Good Wife: The Bit Bucket


Si algo tienen los personajes secundarios en The Good Wife es que son mucho más que eso. En esta serie nada pasa porque sí, y es fácil que antiguos clientes de Lockhard & Gardner, diferentes jueces y también abogados reaparezcan en diferentes episodios pasado algún tiempo. En este capítulo, con una trama de rabiosa actualidad, hemos vuelto a encontrarnos con Neil Gross, el presidente del buscador Chumhum, que acude a nuestro bufete de abogados favorito (con el permiso de Alicia y Cary) para buscar ayuda en un caso de espionaje.







Y es que la trama legal de este capítulo se ha centrado precisamente en el tema del espionaje gubernamental. El caso gira alrededor de las presiones de los gobiernos para conseguir que distintas empresas de telecomunicaciones (como Chumhum) accedan a dar datos personales de los usuarios, con el fin de espiarles y averiguar cosas sobre ellos.


Gracias a la demanda que Alicia y Cary interponen a la ASN, nos adentramos en el mundo de dos frikis que se dedican a escuchar conversaciones telefónicas de varios miembros del bufete, especialmente de Alicia. Da cierto pudor ver como las conversaciones privadas de la abogada son escuchadas y grabadas por parte de la ASN, y como éstos conocen prácticamente todo sobre ella, tanto a nivel laboral como profesional. El tema se vuelve más peliagudo si cabe cuando la ASN intercepta ciertas llamadas perdidas a casa de Alicia de lo que ellos creen que es un posible colaborador con terroristas islámicos. Lo más sorprendente del tema es que en realidad las llamadas las hace Nisa, la ex novia de Zach, que no consigue superar su ruptura y quiere ponerse en contacto con él como sea. Evidentemente, la pobre Nisa no puede ser sospechosa de nada, pero sí su padre, sobre el que Kalinda ya estuvo investigando en temporadas anteriores. Veremos como evoluciona esta trama que seguramente se alargará durante varios capítulos y cómo afecta a Peter y Alicia.


Mientras tanto, Alicia, que aún es completamente ajena a todo esto, sigue adelante con su plan de abrir un nuevo bufete de abogados con Cary. De momento ya tienen oficinas, aunque conseguirlas no ha sido ni fácil ni barato. y  es que para poder efectuar el primer pago de la fianza les piden credenciales de sus anteriores jefes o pagar 140.000 dólares. Cuando ya parece que van a tener que buscar otro sitio donde instalar la firma, la madre de Alicia, Veronica, que está de visita, extiende un cheque por el valor requerido por la inmobiliaria con el fin de ayudarla. Me ha gustado mucho el acercamiento madre-hija que ha tenido lugar durante el capítulo, en esta divertida charla amenizada por el alcohol. Me gusta que de vez en cuando Alicia nos deje ver un poco de lo que se esconde en su corazón. Ya dijimos en artículos anteriores que no es de las que se deja conocer fácilmente...Además, la presencia de Veronica se agradece por las escenas que comparte con David Lee, con lo que parece ser una atracción sexual no resuelta de lo más surrealista.


Por su parte, Peter sigue formando el que quiere que sea su equipo de gobierno. Ya sabemos que tiene un gran interés en que Diane sea jueza, però no cuenta con el respaldo de parte del Tribunal Supremo, que no olvida el apoyo que Diane dio a Will cuando fue suspendido durante un tiempo. Como condición para que el juez ceda Diane tiene que recriminar el comportamiento de Will en público y retirarle todo su apoyo. En un principio Diane se niega, e incluso el propio Peter le deja claro al presidente del Supremo que va a seguir adelante con la candidatura de Diane aunque él no le apoye, pero finalmente sucumbe y acaba concediendo la polémica entrevista. Veremos cómo se lo toma Will, aunque no es difícil adivinar que se avecina tormenta en Lockhart & Gardner, y una de las gordas.

En definitiva, un segundo capítulo redondo, trepidante y a la altura de ésta gran serie que sigue creciendo temporada tras temporada. ¡Nos leemos en la próxima review!

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