viernes, 29 de noviembre de 2013

How I Met Your Mother: el desgaste de una gran serie



How I Met Your Mother es una de esas comedias que marcaron estilo. Cuando se estrenó allá por el año 2005, muchos  pensaron que se trataría de otra serie que intentaría seguir la estela de éxito de Friends, basando su argumento central en la vida de un grupo de amigos en Nueva York.

Sin embargo, muy pronto nos dimos cuenta de que How I Met era diferente al resto de comedias que habíamos visto hasta el momento. De entrada, la premisa inicial resultaba muy interesante: un padre de familia decide contar a sus hijos como conoció a su madre, un relato que les permitiría conocer las idas y venidas tanto de él como de su grupo de amigos.



A partir de ahí, la serie empezó a mostrar sus cartas: no se trataba de una simple comedia romántica, si no que el (gran) equipo de guionistas nos ofrecía semana tras semana una historia bien hilada, con continuos saltos en el tiempo tan bien conectados entre sí que no podíamos más que rendirnos ante la evidencia de que estábamos frente a una gran serie.

A lo largo de sus primeras temporadas, la serie mantuvo un altísimo nivel. Los creadores supieron dotar a la serie de su propio universo y consiguieron que los espectadores nos metiéramos de pleno en la vida de los cinco protagonistas. Cada uno de ellos tenía su propia historia, su propio rol en la serie y estaban muy bien desarrollados. La crítica ha sido buena con la serie y ha obtenido 72 nominaciones en distintos premios, llevándose 18 a casa. No está nada mal.

Sin embargo, algo ha pasado con la serie, y es que ha ido perdido fuelle temporada tras temporada, algo que no ha sucedido con otras comedias como Modern Family o The Big Bang Theory.  La última temporada es una buena prueba de ello. La decisión de sus creadores de hacer que se desarrolle a lo largo de un único fin de semana ha provocado que estemos ante una de las temporadas más soporíferas de la historia de la serie.
Con tantos capítulos a sus espaldas, es lógico  hablar de un cierto desgaste. Sucede en muchas otras series que tienen el privilegio de contar con tantas temporadas en emisión. Sin embargo, en el caso de How I Met ese desgaste está haciendo más daño del que debería a la serie.

Empezando por los personajes, algunos de ellos, como Lilly, han ido quedando desdibujados en las últimas temporadas, y otros, como Barney, parecen haber dado ya todo de sí. Al contrario de lo que sucede con Sheldon Cooper, por ejemplo, nuestro querido Stinson parece haber sido abandonado por su duende y ya no tiene tanta gracia como antes. Puede que el haber iniciado una relación seria con Robin haya quitado al personaje parte de su gracia (su papel de soltero ligón le quedaba iba como anillo al dedo) pero el auténtico problema es que los guionistas no hayan sabido dar un giro a su historia y dotarle de tramas más interesantes.

Por otro lado, está el tema de estirar demasiado las tramas. Este es el eterno dilema al que se enfrentan las series largas: ¿Deberían haber terminado antes? Probablemente, en el caso de series como Grey's Anatomy, la respuesta sería si. En el caso de How I Met no lo tengo tan claro. Pienso que es una serie con mucho potencial y material suficiente como para alargarla varias temporadas sin necesidad de que pierda fuelle. El caso de series como Friends es un ejemplo claro de ello, o de Sex in the City, que mantuvieron el nivel hasta que vieron su final tras varias temporadas. Creo que en el caso de How i Met el problema ha sido básicamanente de falta de ideas por parte de sus creadores.

Otro problema de la serie ha sido precisamente la madre. Quizás hemos tenido que esperar demasiado para conocerla, quizás habría sido preferible que esta última temporada hubiera tenido mucha más participación. Uno de los principales temores de los seguidores de la serie es que en el último capítulo veamos a Ted presentándose a la madre y que ese sea el final de la serie. Personalmente, no me molestaría que fuera así, pues el propio título de la serie dice claramente que la historia va sobre como Ted Mosby conoció a la madre de sus hijos, y no sobre la relación que mantuvieron ambos una vez sus vidas se encontraron. Sin embargo, es cierto que en muchas ocasiones hemos tenido la sensación de que se estaba "estirando demasiado el chicle" y nos hubiera gustado un poco más de dosis de "madre" de vez en cuando.



En resumen, es una pena que una serie tan buena como How I Met Your Mother, que supo como pocas innovar y crear un rico universo propio, está perdiendo tantos adeptos y se está llevando tantas críticas negativas. Lo cierto es que la mayoría de ellas son merecidas, y espero que después del inminente parón de la midseason la temporada remonte y la serie nos ofrezca el gran final que se merece.

¡Estaremos atentos!

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