lunes, 2 de diciembre de 2013

4 Series que acabaron como tenían que acabar


En el mundo de la televisión, tenemos muchos ejemplos de series que, tras una mala temporada o un final decepcionante, no consiguen entrar en el selecto grupo de series 100% recomendables. Es el caso de Lost, por ejemplo, o Dexter, que dejaron con mal sabor de boca a muchos de sus seguidores.

Por suerte, la otra cara de la moneda son esas series que tienen un final a la altura de la calidad mostrada a lo largo de sus diferentes temporadas. Este post va dedicado precisamente a 4 series que son un buen ejemplo de ello. Cuatro series muy distintas, pero que dejaron muy satisfechos a sus seguidores una vez acabaron para siempre. 


Breaking Bad


Estamos ante un clarísimo ejemplo de una serie que consigue mantener la calidad a lo largo de todas y cada una de sus temporadas. La historia de como Walter White se convirtió en Heisenberg y todo lo que eso conllevó consiguió cautivar a millones de espectadores de todo el mundo, y se convirtió en una de esas series imprescindibles para cualquier amante de la buena televisión.
Una de las grandes cualidades de Breaking Bad es un trabajo de guión impecable, que no permitió que la calidad de la misma descendiera lo más mínimo. 
Temporada tras temporada, la serie iba creciendo y cobrando sentido hasta el magnífico capitulo final, que nos dejó la satisfactoria sensación de que había acabado como tenía que acabar.



Six Feet Under


El final de Six Feet Under es, para muchos, el mejor final que jamás se haya visto en una serie de televisión. Con 5 estupendas temporadas a sus espaldas, la escena final del último capítulo es una de las más recordadas en el mundo seriéfilo. 
La historia de la familia Fisher estuvo llena de momentos amargos, no en vano sus vidas estaban estrechamente ligadas a la muerte, pero sin duda es una serie que normaliza algo tan natural como el final de la vida, consiguiendo que también los espectadores nos sintamos más cómodos con la idea de la muerte. 
El final de la serie es agridulce, tremendamente emotivo, y proporciona un cierre perfecto a 5 años de buena televisión.




Sex and the City


Hablemos ahora de una serie mucho más frívola que cualquiera de las dos anteriores, pero que comparte con ellas el honor de haber acabado tan bien como empezó. La historia de Carrie y sus tres amigas supuso un auténtico terremoto en el mundo de las series, tratando el tema de las relaciones sexuales sin tapujos y con total normalidad. 
A lo largo de sus seis temporadas, la serie mantuvo a la perfección el equilibrio entre drama y  humor que la caracterizaba, ofreciendo tramas con las que las espectadoras (pues el público de Sex and the City era mayoritariamente femenino) se podían sentir identificadas.
Uno de los principales logros de los creadores de la serie es que supieron acabarla cuando se encontraba en su mejor momento, registrando altos datos de audiencia y con sus cuatro protagonistas convertidas en auténticos iconos. 
Estamos, pues, ante otra serie que supo dar una buena conclusión a las historias de sus protagonistas, dejando a los espectadores con la agradable sensación de que el cierre no podría haber sido mejor.





Friday Night Lights


La andadura de Friday Night Lights por la televisión norteamericana no fue fácil. Estuvo al borde de la cancelación en un par de ocasiones, a pesar de la gran calidad que había demostrado tener, y finalmente concluyó después de 5 temporadas en antena. 
A pesar de que tuvo una segunda temporada un poco floja, la serie supo mantener un buen ritmo hasta su final, que muchos califican como un cierre redondo. Fue una despedida dulce, en la que todas las piezas encajaban a la perfección y todas las tramas se cerraron de una manera lógica y con sentido. 
Una de esas series que nunca me cansaría de recomendar, de principio a fin.

No hay comentarios:

Publicar un comentario