miércoles, 12 de marzo de 2014

Call the Midwife despide con éxito su tercera temporada


Acabé la tercera temporada de Call the Midwife de la misma manera que la empecé en su especial de Navidad: con un nudo en la garganta.
Y es que esta serie, que cosecha grandes audiencias en Reino Unido, es capaz de emocionarme en cada capítulo. En España aún no se ha emitido la segunda temporada, pero esta semana ya se ha emitido el último capítulo de la tercera y hoy me gustaría hacer balance con tod@s vosotr@s y, de paso, recomendaros que le deis una oportunidad a esta magnífica serie.



Call the Midwife está ambientada en los años 50 y se basa en la historia real de Jenniffer Worth, una joven londinense que trabajó durante años en Nonnatus House, un lugar donde monjas y comadronas trabajaban para dar una mejor calidad de vida a madres y bebés de clase baja y ayudarlas en el proceso de parto.


La serie nos muestra el día a día de estas mujeres que tenían que lidiar con la permanente amenaza de la pobreza, le cultura social del momento, y los conocimientos médicos de la época. Además de asistencia sanitaria, en la serie vemos como servían de guías para las futuras mamás, se encargaban de preparar el hogar para la llegada del bebé, y las ayudaban en los primeros días tras el alumbramiento. Resulta tremendamente interesante ver como, a lo largo de los años, se introducían a la vida cotidiana de esas mujeres las clases pre-parto, la incorporación de nuevas prácticas médicas y el importante soporte psicológico.

En esta tercera temporada, quizás la más oscura de todas las emitidas, hemos visto sufrir a Jenny Lee y la hemos visto cuestionarse su fin en la vida. Tras la trágica muerte de su novio Alec, Jenny acaba decidiéndose por dar un tumbo a su carrera y cambiar completamente de dirección. En la siguiente temporada la serie ya no contará con la presencia de su protagonista, ya que tras su incorporación en un nuevo trabajo (acompañar a personas moribundas en los últimos días de su vida) seguirá contando las vivencias de los habitantes de Poplar y Nonatus House en tercera persona. Veremos como afronta la serie la partida del eje central de la serie, aunque teniendo en cuenta el elenco de actores no dudo en que sabrán compensar su ausencia.


A lo largo de la temporada también hemos visto como las comadronas se enfrentaban a situaciones complicadas, como cuando tuvieron que asistir a una parturienta que estaba en la cárcel o cuando una chica con Síndrome de Down quedó embarazada.


Como ya he dicho antes, aunque Jenny es la protagonista de la serie, todos y cada uno de los protagonistas que la acompañan brillan con luz propia. En esta temporada hemos visto la evolución de la complicada relación entre Chummy y su madre, la lucha por ser madre de Shilah o el enamoramiento de Trixie, entre otras muchas tramas interesantísimas. Todo ello, acompañado por la bellísima banda sonora de la serie y un guión a la altura, que impide que tengamos un momento de aburrimiento a lo largo de los 8 capítulos de la temporada.

En definitiva, Call the Midwife cierra una estupenda tercera temporada con cambios significativos y dejando el listón muy alto para su cita con la audiencia el año que viene. Por el momento disfrutemos del buen sabor de boca que nos ha dejado esta pequeña joya de la BBC.

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