En toda historia que se precie tiene que haber buenos y malos. Personajes que persiguen un sueño y otros cuya misión principal es evitar que lo consigan. Normalmente nos posicionamos a favor de los buenos y deseamos que les vaya bien, pero en ocasiones los malos son tan carismáticos que acabamos cogiéndoles cariño. Seguro que vosotr@s tenéis vuestros favoritos, hoy os queremos hablar de los nuestros :)
Benjamin Linus / Henry Gale: Lost
El malo por excelencia. Su carácter manipulador fue uno de los puntos fuertes e Lost, con una audiencia totalmente rendida a los pies del que durante muchos años se consideró el dueño de la Isla más famosa del mundo. Le conocimos como Henry Gale, pero pronto descubrimos su verdadera identidad y sus oscuras intenciones. Ben era capaz de cualquier cosa para proteger los intereses de Jacob, y cuando decimos cualquier cosa no exageramos. A pesar de su maldad (que no ocultaba en ningún momento), no podríamos concebir Lost sin él, sin duda no habría sido lo mismo.
Evil Queen / Regina: One Upon a Time
Once Upon a Time es la serie de buenos y malos por excelencia. Basada en los cuentos que nos acompañaron durante nuestra infancia, el rol de cada personaje está, a priori, muy claro. Sin embargo en la serie personajes como Blancanieves, Caperucita Roja o Campanilla no son tan puros como los conocimos de niños. Aún así, una serie de estas características necesita su dosis de villanos, y ahí están personajes como Rumpelstiltskin o La Evil Queen para cubrir el cupo. Precisamente del personaje interpretado por Lana Parrilla queríamos hablar en este post. Ella es sin duda uno de los personajes favoritos de la audiencia, gracias en gran medida a la gran interpretación de Lana, quién transmite a la perfección el oscuro carácter de la madrastra de Blancanieves.
Gus Fring: Breaking Bad
En Breaking Bad fueron muchos los "enemigos" de Walter White, sin duda el más peligroso de todos (como pudimos ver al final de la serie). Héctor Salamanca, Tuco, Mike...la lista es muy larga, pero nuestro favorito es, sin duda, Gustavo Fring, el némesis de Heisenberg. Gus es un gran antagonista, cada vez que aparecía en pantalla era una gozada y su personaje era muy atractivo. Tras su muerte a finales de la cuarta temporada, Breaking Bad demostró lo buena serie que era, pues no era fácil imaginar la historia sin la figura de Gus.
Jim Moriarty: Sherlock
Jim Moriarty da grima. Mucha grima. Sus gestos, su mirada, sus risotadas, su manera de hablar y moverse. Todo en él genera repulsa. Y, sin embargo, es uno de los mejores malos de la televisión actual. Sus enrevesados diálogos con Sherlock son para enmarcar, su maldad parece no tener límites y su crueldad nos habla de una mente totalmente perturbada. Lo cierto es que no nos pudimos alegrar más al verle "reaparecer" a finales de la tercera temporada, cuando ya lo creíamos más que muerto.
Shane: The Walking Dead
Si hay una serie en la que los protagonistas generen rechazo a la audiencia es The Walking Dead. Aunque en la temporada actual los guionistas están haciendo un esfuerzo para mostrarnos algo más del pasado de Rick y compañía, es innegable que en muchas ocasiones casi preferíamos que los zombies se los comieran a todos. Resulta curioso que uno de los pocos que se salva de la "quema" sea Shane, el enemigo directo del protagonista. Si la serie hubiera seguido los pasos del cómic su personaje habría desaparecido antes de terminar la primera temporada, pero los guionistas fueron inteligentes a la hora de alargar su presencia una temporada más. Shane molaba, eso no se puede negar.






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