viernes, 4 de octubre de 2013

Review Homeland: The Man is Down


Homeland volvió hace ya algunas semanas, cuando se filtró el primer capítulo. Pero aquí hemos querido verlo a ritmo normal, y ésta semana hemos podido asistir al primer episodio de una temporada que promete tramas muy interesantes.



Tras el épico final de la temporada pasada, marcado por el terrible atentado contra la CIA y la huida de Brody, las cosas han cambiado bastante para nuestros protagonistas. La acción se sitúa dos meses más tarde, y nos encontramos a Carrie sentada frente al tribunal que lleva a cabo la comisión de investigación. Una Carrie que vemos otra vez obsesionada con Brody, empeñada en defender su inocencia, y, lo más peligroso, renunciando a tomar la medicación. Carrie vuelve a estar inmersa en un espiral de autorechazo, culpándose de no haber estado lo bastante alerta como para evitar el atentado, y alegando que las pastillas menguaban su capacidad de atención. Claire Dance vuelve a dar una lección de interpretación mostrándonos a una Carrie en pleno descenso a los infiernos.


Y es que Carrie está más sola que nunca. Y no sólo porqué lo tiene muy complicado para defender su postura frente a una comisión que está posicionada claramente en contra de la CIA. Su anteriormente protector, Saul, parece ahora más preocupado por recuperar el prestigio de la organización que en ayudarla a ella. Él y su nuevo compañero de trabajo, Dar Adal, son los encargados de llevar a cabo una misión que tiene como fin eliminar a los culpables del atentado y limpiar así la imagen de la CIA, que ha perdido toda credibilidad. Sorprende ver a un Saul que es capaz de autorizar asesinatos e incluso dejar a Carrie abandonada a su suerte tras utilizar su relación con Brody y su condición de bipolar para que el foco de la atención mediática recaiga sobre ella.


Por otro lado, tenemos a la familia Brody completamente patas arriba. La señora Brody vive en una situación precaria económicamente, y cuenta con la ayuda de su madre para ayudarla en casa. Chris está como siempre, aunque más alto (éste chico es totalmente insustancial para la serie y parece que así va a seguir), mientras que descubrimos que Dana ha estado ingresada en un grupo de ayuda después de haber intentado cortarse las venas. En el centro conoce a Leo, un chico con el que entabla una relación amorosa y con el que se intercambia fotos subidas de tono. Veremos si saben explotar a Dana como se merece, pues puede ser un personaje muy interesante que puede dar mucho más que una simple trama de adolescente rebelde y enamorada.


A quién no hemos visto es al propio Nick Brody, aunque sí ha estado presente durante todo el episodio. Sabemos que no está muerto, y que hay un gran número de personas que aseguran haberle visto en distintos lugares del mundo. Estremecedor ver la recopilación que tiene Carrie en una de las paredes de su casa, con un enorme mapa-mundi donde va marcando todos los sitios por donde supuestamente ha pasado su ex-amante.


En definitiva, un episodio que nos ayuda a centrarnos en el momento actual de la vida de los personajes, y que sienta las bases de una temporada que promete ser todo un desafío. Las reglas del juego han cambiado, tras la muerte de Nazir no hay un enemigo claro, y tenemos a muchos de los personajes en situaciones muy diferentes a las que solían tenernos acostumbrados. Veremos cuánto tardan en juntar en la pantalla a Brody y a Carrie, ya que en la relación de ambos se sustenta gran parte de la grandeza de la serie. Por mi parte, no tengo ninguna duda de que Howard Gordon y Alex Gansa volveran a regalarnos una temporada para enmarcar.  ¡Nos leemos en la próxima review!

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